Hijos predilectos

La actual aglutinación de la población en las ciudades, en detrimento de los pueblos, los está condenando al ostracismo no ya de la inversión pública, sino hasta de la memoria

Posmodernidad o el ocaso del amor

Esquivamos que, por muy buen trabajo que tengamos, que por muy aventajada posición social en la que nos encontremos, todos vamos a necesitar una mano a la que agarrarnos en nuestros últimos instantes

Tristes pero modernos

Vivimos una realidad que ha materializado existencialmente el tópico que manifestaba las bondades del pasado y los males del presente

Honrar la propia pasión

Amamos aquello a lo que nos entregamos, antes que viceversa, y apasionarse con lo que por hache o por be se hace es mucho mejor proyecto que lo de autorrealizarse

Debellare superbos

A estas alturas hemos de tener claro que no somos muchos como tampoco somos buenos. Pero cada día que pasa se hace más evidente que somos más y mejores