RELATOS

Escenas de autobús

Debo mi manera de buscar cosas que valga la pena contar al método de Jaime Campmany: no es más que ver y escuchar

Son los días

Un simple traqueteo de maletas en una estación estos días es un pequeño cuento de Navidad: sólo hay que afinar la vista

J. institucionalizado

Una frase que J. dice mucho: «Y si no nos vemos nos recordamos, que también es bonito». Espero que nos recuerde con mucho cariño

La gloria de mi madre

No puede ser casualidad el equilibrio perfecto de enfermedad y desmemoria para dejar atrás las rencillas pero conservar la lucidez para poder reconciliarse

Sin miedo al noviazgo

Aquella ocasión en la que en el Club Dalroy se habló sobre el noviazgo

Diez dedos

Sintió el orgullo salvaje de pertenecer a la tribu, de ser uno más exactamente igual que el resto

El susurro de Dios

Cuando la ruidosa comitiva de sabios atareados hubo pasado, Ananías preguntó a su hermano a qué venía tanto ajetreo

El viaje de June Wesley

No debía de llevar más de media hora en aquel lugar cuando la señorita Adler sintió una punzada en el estómago. Allí, tres posiciones más avanzadas que ella en la cola que guardaba, se balanceaba sobre sus pies una mujer elegantemente vestida

Un limonero

El peligro es eje de la vida sublime y nada impide más el avance hacia lo eterno que la casposa prudencia

La loma del Tabor

Así como la subida del Tabor es una bajada, la gloria del Tabor se encuentran en el valle

Un fin de semana con un madrileño católico

Quedas con Nico en El Qué de Maldonado, un bareto regentado por un tipo al que le llaman «El mayo». Primera cerveza, cae una tapa de torreznos. Devoras como un perro y absorbes la caña como si fueras una esponja. Es viernes y el aire se respira de otra manera