CULTURA

Occidens: diez voces en defensa del legado occidental

La Fundación Universitaria Española dedica el otoño a inventariar lo que Occidente ha recibido y a discutir quién lo transmite hoy

Una vida llena de ojalás

'Para siempre' pasa demasiado rápido y, casi siempre, sabe a poco

El cine donde vivir (II): gruñones de verdad

El cine, la ficción en general, se ha encargado de mostrarnos una gran cantidad de tipos cascarrabias a los que, lejos de sentirnos distanciados y cogerles manía, les hemos tomado cariño

‘Vacaciones en Roma’, una invitación a la vida

Muchas veces, la vida transcurre en algo así como doce horas, las mismas que pasan juntos Gregory y Audrey, Joe y Anna

Pinacoteca

Este mes repaso algunos de mis lienzos favoritos del cine y la literatura: cuadros que se crean, se roban, se falsifican, cobran vida

«Sujeta a las exigencias del servicio»

La amistad, como la de de Jack Aubrey y Stephen Maturin, de un hombre de armas y un hombre de ciencias, tan improbable, tan verdadera, tan sincera, es la familia que nos hace sentirnos en nuestro hogar, como en el HMS Surprise

El cine donde vivir (I): comedias románticas

Cualquier historia de amor, para que dure por los siglos de los siglos, amén, ha de tener un poco de comedia, o un mucho

El fabricante de sueños

La clave está en elaborar un sentido trascendente y trascendental de la propia vida humana, pues las desgracias son, muchas veces, necesarias para reencontrarte con aquello que es verdaderamente valioso en la vida

El amor a las cosas

El amor a las cosas es que no dé igual ocho que ochenta y utilizar colonia S3 o Heno de Pravia o Lavanda Inglesa porque es el olor que tenía tu casa o tu padre o tu abuelo y sentirte que eres un poco ellos

Flores y bombones

Al final, lo bonito de todo esto, quiero decir de la vida, es hacer que las personas a las que queremos sean felices, hacer que se den cuenta de lo especiales que son, que se noten y sientan mimadas

Mis curas favoritos

Para poner límites, porque de lo contrario esta entrega sería interminable, me he impuesto un par de restricciones: la primera, incluir sólo a sacerdotes católicos; y la segunda, limitarme a los curas de infantería, excluyendo a la jerarquía eclesiástica