DESDE LA TRINCHERA

La victoria pertenece a los más tenaces

Las victorias verdaderamente importantes rara vez aparecen en las portadas

Mirar los gorriones

Esa nada que no es vacío, sino descanso; que no es pereza, sino pausa; que no es improductividad, sino alimento invisible

El pijama, esmoquin de ordinario

El uniforme de lo privado. Es lo que uno se pone cuando ya no le debe nada a nadie

Silben, si me permiten el consejo

Nada es tan grave, la levedad es soportable y somos pínceles en manos del mejor de los artistas

Hacernos como niños

¿Cómo nos hacemos como niños en un mundo en el que guerras, apagones, tragedias, ansiedades y suicidios rebosan las portadas de diarios?

Los que se quedan

Ese aprender a convivir con los fantasmas del pasado, con la incertidumbre del presente y con la poca esperanza para el futuro

El hogar

Volvamos a hablar, de cuando en cuando, de estas cosas felices y seguras; volvamos al cine; volvamos a esta trinchera, pues vuelve La Iberia, que es el hogar

Padres de cine

Pónganse este 19 de marzo alguno de los siguientes títulos con sus padres y pasen un día de película o, mejor aún, póngansela con sus hijos

La Trinchera

La Trinchera cumple este año un lustro, ¡madre mía! Nace, en consecuencia y con este presente que se dice de los clásicos, hace cinco años

El té de Nobokov y el milenarismo de Arrabal. Breve recuerdo de las cogorzas televisivas

Antes uno podía encontrarse con debates de altura, programas que aportaban al pensamiento y donde descubrir algo para leer, para ver o para escuchar

Siempre nos quedará Cary Grant

Cómo han cambiado las cosas y cómo la mayoría de aquellos viejos interpretes ofrecían veracidad con su sola presencia en la pantalla