Tema: Vida

Nacemos para no morir nunca

Nacemos para no morir nunca

Esa herida por la que sangramos y respiramos cuando nos grita en rebelión que esto no es suficiente
Cincelar un frontispicio

Cincelar un frontispicio

Uno sabe que es capaz de casi todo cuando le piden casi todo, cuando los brazos abiertos de otro exigen virtud
Diez dedos

Diez dedos

Sintió el orgullo salvaje de pertenecer a la tribu, de ser uno más exactamente igual que el resto
Otra resistencia

Otra resistencia

Urge recobrar un sensato sentido de resistencia. Sin estridencias ni voces histéricas. Ossorio, aquel gran jurista, lo dijo bien: «Hay que ser refractario al alboroto». Eso es: que grite el que no tenga nada que decir

Una muerte buena para una vida buena

Sabíamos que su deseo de llegar al Cielo era tan grande como su confianza en los planes y en los tiempos de Dios