Tema: Cine
Lo que quiero en mi vida
Y entonces pensé «que le den a Cary Grant» —Dios me perdone—, que nada de ‘En el estanque dorado’, que a veces tengo que salirme de las películas, que hay vida fuera, que se puede conseguir y que aún hay esperanza
El cine como paraíso
Uno comienza a vivir de verdad cuando se desvive. Uno comienza a disfrutar, a valorar, a querer y a comprender la vida cuando empieza a perderla porque algo o alguien se la está absorbiendo con pasión, con amor
A propósito de Poirot
Iré a verla recordando aquellos veranos en Galicia, el olor de aquel Talbot, la sensación de mis manos resecas por el salitre y pensando en lo mucho que quiero a mi madre, a quien tantas cosas debo sin darme cuenta
Peliculeros
Esto de las películas es un poco buscarse en la pantalla. Yo dedico gran parte de mi reducida capacidad de concentración a identificarme con uno u otro personaje, porque, posiblemente de forma prematura, me he dado cuenta de que lo que estoy viendo puede sentirse y, es más, puede llegar ocurrir en la realidad
Fundido en negro
Me gusta que las cosas terminen bien, aunque sea en la tristeza de no volverse a ver. Pienso en Humphrey e Ingrid en Casablanca, o en Gregory y Audrey en Vacaciones en Roma. Porque hay tristezas que son felices y hay amores que nunca se van a poder vivir pero que, quizá gracias a eso, tampoco se van a acabar







