Tema: España
Una nota de urgencia
«¡Dios, qué buen vasallo, si tuviese buen señor!». No somos vasallos, pero a veces se echa en falta señores
Nuestro Dunkerque
Su único armamento —el más efectivo— era el espíritu de servicio, la generosidad sin tasa, la falta de cálculo, la entrega a los demás
La revolución de la gente normal
Rodri agradeció a todos sus compañeros la ayuda para llegar hasta ahí: no era él sobre un escenario, sino una legión. Olé
Frente a la desmemoria histórica
Nuestra izquierda sólo está preocupada por la propaganda, por el rédito político: necesitan sembrar de revanchismo para ganar
Vagos y maleantes
Estos «maleantes» sabían que contaban con el beneplácito de algunos «vagos» que no hicieron el trabajo de control serio y riguroso







