La Feria del Libro cierra con la huella del viaje del Papa en su fin de semana grande

El balance de la 85ª edición, 7,26 millones y 430.845 ejemplares, confirma lo que temía la organización: muchos evitaron el centro durante la visita de León XIV

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Cuando la Feria del Libro de Madrid abrió sus casetas a finales de mayo, el viaje de León XIV figuraba entre sus incógnitas. El balance presentado esta semana la despeja: la visita pesó, y pesó donde más duele, en el fin de semana central.

Las cifras, todavía provisionales, hablan de 430.845 ejemplares vendidos y 7.260.000 euros de facturación hasta la tarde del jueves 11 de junio, sin contar aún el último fin de semana. El sistema de medición de afluencias rondaba los 600.000 visitantes en el periodo analizado. Los datos definitivos llegarán el 17 de junio, una vez sumadas las jornadas finales y completada la información de los expositores; queda, pues, margen para una remontada. Pero el dato que importa ya está escrito.

Y ese dato lo resume su directora, Eva Orúe, sin rodeos: en el fin de semana grande, muchos «prefirieron evitar el centro de la ciudad para evitarse complicaciones». La complicación, conviene decirlo, era la mayor concentración de fe que ha vivido Madrid en años: más de un millón de peregrinos y cortes de tráfico hasta el día 11. La feria que en mayo miraba la visita papal como una amenaza logística la cuenta ahora como la causa de su peor jornada. El presidente, Luis M. Tigeras, ya lo había temido para el domingo 7, día de firmas «en que las familias se atreven a venir».

La edición, sin embargo, no se hundió: se sostuvo entre semana. Los expositores coinciden en que los días laborables se han consolidado como las jornadas de compra más fértiles, con un público que acude con la intención ya decidida y recorre las casetas sin agobios. Los fines de semana siguen concentrando el gentío, sobre todo alrededor de las firmas con más tirón. El Retiro, en suma, vendió más y mejor cuando la ciudad le dejó espacio, y premió al lector resuelto por encima del paseante de domingo.

La Feria que viene

Queda el porvenir, y aquí la Feria acierta. La 86.ª edición se dedicará a las memorias, y lo hará en un año de aniversarios mayores: se cumplirán sesenta años de la Feria en El Retiro, medio siglo de las asociaciones de libreros y editores de Madrid, el centenario de la Generación del 27 y el del nacimiento de Gabriel García Márquez. Cuatro efemérides que son, todas, de las letras en español a las dos orillas.

No es mal lema para una feria que nació rindiendo culto a Cervantes y que, de alguna manera, custodia la memoria de una misma lengua. Frente al balance contante y sonante de 2026, lastrado por unos cortes de tráfico, 2027 promete lo que mejor sabe hacer El Retiro: recordar en voz alta de qué estamos hechos.