La Copa del Mundo de Rugby ya tiene forma. El sorteo celebrado en Sídney ha repartido a las 24 selecciones en seis grupos y ha puesto en marcha, con casi dos años de antelación, el debate sobre el equilibrio competitivo y los grandes duelos que marcarán la primera fase del torneo, que se disputará entre el 1 de octubre y el 13 de noviembre.
La principal novedad no procede sólo del formato ampliado, sino de la configuración de los grupos que, en varios casos, reúne a vecinos históricos, reencuentros con larga memoria y debutantes que irrumpen en la mayor escena del rugby mundial.
GRUPO A | Australia, Nueva Zelanda, Chile, Hong Kong
El grupo arranca con uno de los choques más mediáticos del torneo: Australia y Nueva Zelanda se verán las caras por primera vez en una fase inicial de un Mundial. No coincidían desde la final de 2015, donde los All Blacks levantaron su tercer título en Twickenham.
La presencia de Chile añade un componente novedoso: los Cóndores afrontarán un Mundial en el que no coinciden con ningún rival al que se hayan medido previamente en esta competición. Hong Kong, debutante, se convierte en la nación número 27 en estrenarse en una Copa del Mundo.
GRUPO B | Sudáfrica, Italia, Georgia, Rumanía
Los vigentes campeones vuelven a encontrar un grupo de aroma europeo. Por tercer Mundial consecutivo, Sudáfrica compartirá fase inicial con selecciones del Viejo Continente; esta vez, con tres de ellas.
Italia cruza su camino por primera vez con Georgia en un Mundial, lo que añade una lectura distinta a una rivalidad que lleva años creciendo en el Tier 2. Además, los Azzurri repetirán presencia ante un rival africano por tercer torneo consecutivo, tras Namibia en 2019 y 2023.
Georgia, que no se enfrenta a los Springboks en un Mundial desde su debut en 2003 (también en Australia), se reencuentra dos décadas después con aquella derrota 46-19.
Rumanía, por su parte, llega con un balance adverso ante los tres rivales presentes, lo que sitúa a los “Robles” en posición de aspirante a la sorpresa más que de favorito para avanzar.
GRUPO C | Argentina, Fiyi, España, Canadá
Uno de los grupos más abiertos y con más carga histórica para España. Los Pumas regresan a un escenario que conocen bien, pero con una mezcla interesante de rivales: Fiyi, con quien no cruzan en un Mundial desde 1987; Canadá, a quien no se miden desde hace 22 años; y España, a quien vencieron en un test reciente en 2023.
España encara un Mundial en el que todos sus rivales de grupo son inéditos en la competición para los Leones. El duelo frente a Fiyi, reeditado hace apenas unas semanas en Málaga (41-33 para los isleños), añade un componente emocional evidente.
Canadá llega con una hoja de ruta compleja: este año ya cayó ante ambos rivales del Pacífico y de Europa (España 24-23 y Fiyi 63-10). Su último antecedente mundialista frente a una nación isleña se remonta a 2011, cuando venció a Tonga.
Fiyi mantiene su reputación de equipo imprevisible y competitivo, y se reencuentra con Canadá en una Copa del Mundo por primera vez desde 2007.
GRUPO D | Irlanda, Escocia, Uruguay, Portugal
Irlanda y Escocia vuelven a verse las caras por tercer Mundial consecutivo, un duelo que se ha convertido en un clásico reciente de la fase de grupos. Los escoceses vencieron en 1991, pero los irlandeses se impusieron en 2019 y 2023.
Tanto Uruguay como Portugal se medirán por primera vez a Irlanda. En el caso de los portugueses, el recuerdo reciente es contundente: su peor derrota en un test match (106-7) llegó frente al XV del Trébol este mismo año.
El choque entre Portugal y Uruguay será inédito en la Copa del Mundo, mientras que Escocia ya conoce a ambos de sus respectivos estrenos mundialistas (1999 para Uruguay, 2007 para Portugal).
GRUPO E | Francia, Japón, Estados Unidos, Samoa
El grupo E conecta historias que recorren casi cuatro décadas de Mundial. Francia se cruza con Samoa por primera vez en una fase de grupos, aunque sí se han medido en eliminatorias.
Japón y Samoa repetirán por cuarta edición consecutiva, con un dominio reciente claro de los Brave Blossoms. En 1999, sin embargo, la victoria fue samoana.
Los Estados Unidos, ausentes en 2023, vuelve a un grupo con rivales que conoce bien. Se midieron a Japón en su primer partido mundialista, en 1987, y volvieron a enfrentarse en 2003, también en Australia. Francia fue rival de los estadounidenses en su última participación mundialista.
Samoa, que cayó ante EE. UU. en el proceso de clasificación para este mismo Mundial, reeditará ese cruce en un torneo fuera de Europa por primera vez.
GRUPO F | Inglaterra, Gales, Tonga, Zimbabue
El grupo F abre con un choque británico de enorme carga emocional: Inglaterra y Gales se verán por segunda vez en una fase inicial. La única vez previa, en 2015, los galeses dieron la sorpresa en Twickenham.
Inglaterra mantiene una hegemonía total sobre Tonga, incluida aquella histórica victoria por 101-10 en 1999. Gales también conoce bien a los tonganos, a quienes derrotó en el torneo inaugural de 1987 y en 2003.
Zimbabue, por su parte, aterriza en el Mundial enfrentándose a tres rivales nuevos, lo que eleva a ocho el total de selecciones distintas a las que se habrá medido en su historia mundialista. Será también su primera vez contra un equipo del Pacífico.


