España aburre

La muerte de Ussía hace más visible la grisura de España, y más sonoro el bostezo nacional. La pereza. Sobran ceños fruncidos, tertulianos airados y discusiones bizantinas ajenas a los problemas de la gente corriente, y faltan hombres inteligentes capaces de entender la realidad sin estridencias ni cursiladas. Falta humor.

Hace demasiados años que España aburre. La vida pública, tan literal, tan obvia, tan proclive al enfado, tan de trinchera, cala gota a gota en cada existencia individual, en cada familia. Sobran dogmatismos y la importancia que nos damos y faltan ganas. Normal, en un país incapaz de amparar proyectos sugerenes de vida.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.