Cinco libros recomendados por cinco amigos de LA IBERIA el primer día de cada mes. En esta edición, cinco títulos traídos de ambos lados del Atlántico. Un centenar o dos de palabras para proponer un libro, cualquiera, actual o clásico, de ficción o no ficción. Ahí quedan los cinco de marzo. La séptima edición —medio año ya— de Esos cinco.
Alejandro Rodríguez de la Peña, catedrático de la Universidad CEU-San Pablo | La gravedad y la gracia

Sin duda, uno de los libros que más me han impactado a lo largo de mi vida es La gravedad y la gracia, de Simone Weil. Por tres razones: en primer lugar, porque es una maravillosa mezcla de poesía y filosofía, aforismos de una enorme profundidad filosófica en una forma literaria bellísima. Por momentos, se podría decir que es casi poesía mística. En segundo lugar, por la personalidad extraordinaria de Weil, una de las grandes maestras de pensamiento del siglo XX, un ser humano único al que admiro profundamente. En tercer lugar, porque aborda dos cuestiones que siempre me han obsesionado: el poder del mal en el corazón del hombre y el poder de la gracia divina.
Se da la circunstancia de que acaba de salir una nueva edición de este libro a cargo del filósofo David Cerdá. Es una edición crítica que añade más notas aclarativas que las anteriores, sin interferir en la profundidad y el misterio del texto original. Esta primorosa traducción es ágil y fluye como un riachuelo sin oscurecer el texto más de lo necesario, conservando la melodía original en francés por así decirlo. Releer La gravedad y la gracia estos días gracias a esta nueva traducción ha sido un auténtico regalo.
Mercedes Barona, periodista y profesora | La librería ambulante

La sencillez, la claridad en la expresión, el «qué fácil lo cuentas», es para muchos autores una especie de ofensa, frente a otras obras más «sesudas o complicadas». Parece que si lo entiendes todo es porque el autor no se ha esforzado lo suficiente. Nunca me ha entretenido ni interesado un libro que me hiciera leer dos veces cada párrafo para enterarme de lo que decía. Será por eso que La librería ambulante me ha resultado una obra preciosa.
Llegué a ella por recomendación de la librería El Rincón de pensar y su Club de lectura porque sí. Es una obra fresca, luminosa, la historia de un viaje interior que se plasma en un viaje exterior. Christopher Morley la escribió en 1917, pero parece escrita para ahora. Helen McGill tiene treinta y nueve años, es soltera, lleva quince horneando pan, cuidando gallinas y manteniendo a flote una granja mientras su hermano Andrew se dedica a escribir y a darse baños de gloria literaria. Un día aparece Roger Mifflin con su parnaso y le ofrece venderle el negocio. Helen, harta de ser la que sostiene todo sin que nadie le dé las gracias, decide comprarlo. No para su hermano. Para ella.
Y ahí está la magia. Porque lo que Morley hace con esa decisión es darle a Helen —y de paso a quien la lee— el permiso para escapar de una vida que no eligió. El Parnaso no es sólo un carromato lleno de libros; es la puerta de salida de una mujer que llevaba demasiado tiempo aparcada en la vida de otro.
La novela tiene un humor limpio, sin estridencias, que te arranca la sonrisa sin darte cuenta. Ahí, en esa sencillez de la que hablaba al principio, cabe una verdad enorme. No busquen en estas páginas intriga ni giros de guion; no los necesita. Lo que hay es viento de otoño entre abedules, olor a pan recién hecho y paisajes de una América rural que ya no existe. Y una historia de amor que va creciendo sin prisas, como las cosas que de verdad importan. La librería ambulante es un libro breve, que se recuerda mucho más tiempo del que se tarda en leerlo. Y una, leyéndolo, se reconcilia un poco con el mundo. Que no es poco.
Alejandro Macarrón, responsable de Estudios y Análisis Social de CEU-CEFAS | La envidia igualitaria

Si me pidiesen que sugiriese libros para la formación integral de los adolescentes en todo el mundo, pensando en la mejora de los países y la felicidad humana, recomendaría La envidia igualitaria, de Gonzalo Fernández de la Mora. Y más en España, cuyo pecado capital por excelencia es justamente la envidia, según aquel insigne intelectual y muy eficaz Ministro de Obras Públicas —sí, de Franco. Pero sus muchas obras públicas, incluyendo espléndidos pantanos que dan de beber a los madrileños y muchos otros españoles, las seguimos disfrutando igualmente—.
Con elegante prosa, en el libro se cita y analiza primero lo que muchos grandes pensadores históricos dijeron de este sentimiento autodestructivo —pecado capital para los cristianos—, que conduce fácilmente a desear el mal ajeno e incluso a perpetrarlo, ya desde Caín, por dolernos que otro pueda ser más dichoso. Tras ello, el autor da su propia visión de lo que implica la envidia y el daño que inflige a los envidiosos, los envidiados y las sociedades; por qué los ideales igualitarios tienen con demasiada frecuencia bases endebles y efectos negativos; y qué hacer ante la envidia. Remata Fernández de la Mora su envidiable faena ensayística con una frase digna de enmarcar: «La deletérea envidia igualitaria dicta las páginas oscuras de la Historia; la jerárquica emulación creadora escribe las de esplendor».
Tania Alonso, profesora de la Universidad Complutense de Madrid | Esperanza para náufragos

En Esperanza para náufragos. Manual de usuarios para el siglo XXI, Adrien Candiard, uno de los teólogos más lúcidos de nuestro tiempo, propone una medicina poco habitual para el cansancio contemporáneo: una esperanza que no se confunde con el optimismo. Partiendo de una constatación incómoda —vivimos rodeados de discursos de desaliento— el autor desmonta las «falsas esperanzas» que nos seducen: idealizar el pasado, sublimar el futuro, soñar restauraciones gloriosas o apocalipsis redentores. Su guía tiene un maestro: el profeta Jeremías, «derrotista» lúcido que enseña a mirar la noche de frente y, precisamente ahí, aprender a esperar.
Candiard escribe con ligereza y profundidad. Es irónico y claro. No ofrece un analgésico espiritual, sino una reorientación: esperar es dejar de apoyarnos en seguridades imaginarias para confiar en la única promesa que no decepciona —«yo estaré contigo»— y descubrir que la vida eterna no empieza «después», sino «aquí y ahora». Un libro breve, incisivo y muy necesario para creyentes y no creyentes: porque, cuando todo se tambalea, quizá lo urgente sea aprender a esperar sin engaños ni autoengaños.
Simon McKinley, Finance Officer del Fondo Monetario Internacional | Imperios del mundo atlántico

Escrito por John Elliot, uno de los hispanistas más relevantes del último siglo, Imperios del mundo atlántico es un libro completo y contundente que narra en profundidad la historia de la presencia española y británica en America. Aborda esta importantísima etapa de la historia europea desde una perspectiva comparativa, muy típico en las obras de Elliot, y sirve para ayudar zanjar las ideas preconcebidas que se han ido acumulando y asentando en las mentes modernas sobre las experiencias de ingleses y españoles al llegar ambos a mundos completamente distintos entre sí.
La obra se caracteriza, sobre todo, por un rigor científico muy estricto. El autor rehúye el patriotismo de campanario y presenta esta historia desde el principio, desenvolviendo los acontecimientos mostrando similitudes y diferencias entre ambos imperios que ayudan a explicar el porque se desarrollaron de forma tan distinta los hoy conocidos como América del Norte e Iberoamérica.
Un libro imprescindible para comprender mejor los imperios de Europa en America, un tema que hoy en día, desafortunadamente, es utilizado demasiado por figuras políticas para jalear un patriotismo «indígena», cortina de humo para tapar otros problemas, mucho mas reales y actuales.


