El propio Peckinpah reconoció públicamente que The Wild Bunch no habría sido posible sin los westerns italianos. Y los westerns italianos, los llamados spaghetti westerns, se filmaron, en su inmensa mayoría, en España. Concretamente en el desierto de Tabernas, en la provincia de Almería, ese paisaje de roca ocre y cielo desnudo que Sergio Leone convirtió en el escenario definitivo del Lejano Oeste.
Es un giro histórico de gran belleza: el Oeste americano se miraba en un espejo español. Los paisajes de Almería, que formaron parte del Imperio de los Austrias y donde todavía hoy hay castillos árabes y haciendas del siglo XVI, se convirtieron, a través de Leone, Corbucci y decenas de directores italianos, en la imagen definitiva del western para toda una generación. Y esa imagen fue la que inspiró directamente a Peckinpah.
El guión original de The Wild Bunch, escrito por el especialista de acción Roy N. Sickner y el guionista Walon Green, estuvo influenciado desde su concepción por el estilo del spaghetti westerns: la violencia sin romantizar, los protagonistas moralmente ambiguos sin división entre buenos y malos, el pesimismo como sustrato. Así, The Wild Bunch puede considerarse, legítimamente, el primer spaghetti western americano: un film que tomó la libertad expresiva que los italianos habían ejercido en suelo español y la trasladó al cine de Hollywood.


