The Wild Bunch (IX): Pike y Dutch, la amistad como último código

El último disparo del Viejo Oeste, o cómo una película rodada en México destruyó el mito americano del 'cowboy'

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En el corazón emocional de The Wild Bunch no hay una historia de amor romántico ni una redención individual. Hay algo más antiguo y más austero: la amistad entre dos hombres que se conocen desde hace tanto tiempo que ya no necesitan mentirse. Pike Bishop (William Holden) y Dutch Engstrom (Ernest Borgnine) son el centro gravitacional de la película. Una relación que los críticos anglosajones han denominado bromance en términos modernos, pero que Peckinpah filmó como algo más serio y más trágico: la última forma de honor disponible en un mundo sin honor.

Su vínculo se construye en los silencios tanto como en los diálogos. Cuando Pike dice «When you side with a man, you stay with him» —cuando te alías con alguien, te quedas con él—, Dutch no tiene que responder. El intercambio más revelador de toda la película es una sola línea: Pike dice «I’d like to make one good score and back off»; Dutch responde con tres palabras: «Back off to what?» No hay destino posible para estos hombres fuera de su banda.

La escena más poderosa de la película es aquella en que Pike, después de una noche de burdel y alcohol en la guarida de Mapache, se levanta en silencio, se pone el cinturón y sale. Dutch lo mira. Sin una palabra, los dos se alían para ir a rescatar a Ángel. Después añaden a los hermanos Gorch. La cámara los sigue en lo que Peckinpah improvisó en el rodaje: un travelling lateral de los cuatro caminando en fila, armas al brazo, hacia el ejército que los espera. Una marcha suicida. Un gesto de dignidad que no tiene ningún sentido práctico y todo el sentido moral del mundo.