El préstamo de la difunta

Maricarmen Abascal ha muerto a los 87 años, tras diez días de vida pública. Quiso permanecer en una vivienda ajena cuando ya no tenía derecho a hacerlo. Descanse en paz, ojalá que con el respeto que merece y difícilmente guardarán los que hicieron campaña con su vida y ya la hacen con su muerte.

El propietario, como figura, es el chivo expiatorio de quienes expulsan la oferta inmobiliaria con inseguridad jurídica y tolerancia hacia la okupación, mientras promueven una invasión que aumenta la demanda. El número de viviendas en alquiler ha caído un 56% entre finales de 2020 y finales de 2024. Las que faltan no aparecerán por arte de decreto.

A mes y medio de las elecciones, Sánchez y los suyos, con tanto que tapar, señalan a un particular por defender —en este caso sí— lo suyo. Piensan los jefes de obra de esta ciénaga que una anciana, utilizada hasta su último aliento, sirve más a su propósito de movilizar a los votantes descontentos que la verdad, y seguramente acierten.