Más acá de la hiperpolitización desesperante, España es también tierra de milagros que se dan mientras el ruido lo emiten otros. En vista de su clase gobernante, quizá nuestro país sea ante todo eso, un milagro. El trabajo de Mariano Barbacid y de su equipo en CRIS contra el cáncer ha puesto esperanza donde hasta ahora esa palabra sólo servía de oxímoron: el cáncer de páncreas, uno de los más letales, ha sido erradicado en modelos animales.
El hito científico, que todos quisiéramos hacer un poco nuestro, ha de ser confirmado en humanos, y para ello, calcula el doctor, hacen falta 30 millones de euros, una cantidad irrisoria para cualquier organismo público. A la espera de que una sola administración pública se ofrezca a financiar el avance siquiera en parte, resulta difícil no sentir vergüenza de compartir suelo con quienes dilapidan el dinero público en contrataciones corruptas, negocios ideológicos y proyectos remotos que nada tienen que ver con nuestras urgencias.


