PENSAMIENTO

Y tú, más nazi

Es difícil negar lo evidente. La simpatía por ese nacionalismo que, por razones históricas, acaba en guiños al Tercer Reich no es ningún cuento. Es algo que existe realmente en Ucrania

La autoridad y sus falacias

El sustantivo 'auctoritas' proviene del verbo 'augere', que significa «aumentar», y eso es lo que la vida buena nos pide, que dejemos este lugar con un 'stock' superior de bien al que encontramos

¿Buscan casa? Múdense a Lavapiés

Si ustedes están aprovechando el drama generacional para encontrar un nuevo hogar, les recomiendo encarecidamente Lavapiés

Lo de la política para adultos

El cosmopaletismo no se cura viajando y el ansia de 'modelnidad' consiste en pasar por el aro de todas las ingenierías sociales que quieran ponernos por delante nuestros señoritos

La belleza de mi madre

Cuando Dostoievski reconocía que la belleza salvaría el mundo no se refería a la corpórea. La única forma de vencer a la muerte es dejar huella en los corazones y en las almas

La España impura

La impureza como imperfección perfeccionada, como despreocupada preocupación, que diría Camba. No hay un español igual que otro porque no hay uno solo perfecto

Trincheras abiertas

Tener en nuestras filas a los mejores de los suyos haría que, al menos, no estuvieran al servicio del mal. Puestos ellos a hablar, que lo hagan desde nuestros ambones

Bendita masculinidad

El feminismo más radical odia al sexo masculino y ha establecido una corriente que se ha expandido por toda la sociedad como una mancha de aceite

Los demonios del bien

Algunos políticos españoles van a tener difícil seguir vendiendo la baza del «globalismo». Habrán perdido la ventaja competitiva de parecer un verso suelto dentro de este sistema monolítico del que, por cierto, nunca han renegado

Sin agallas

Como el mundo no es un parque de atracciones, y está lleno de miserables sumamente peligrosos, la valentía sigue siendo la madre de todas las virtudes

De todos nosotros

En España aún existen sitios donde sin policía la libertad y el pluralismo son utópicos