El Ministerio de Salud de Israel confirmó que la vacuna Pfizer tiene una efectividad de tan solo un 39% para prevenir la transmisión del virus. El organismo también indicó que la vacuna tiene un 41% de efectividad para prevenir el virus sintomático. Hace unos meses la efectividad adjudicada a esta inyección era de más del 90%.

La tasa de efectividad viene en baja desde hace varios períodos y parece mostrar que la protección desciende con el correr del tiempo, ya que las personas vacunadas en enero hoy cuentan con una efectividad de protección de un 16% en comparación al 75% de las vacunadas en abril. Aunque los médicos sugieren que esta baja tasa de los vacunados en enero también puede ser debido a que este grupo son personas ancianas y con problemas de salud, lo que los hace más propensos a contagiarse, según indica el informe.

Cabe señalar que la vacunación en Israel comenzó el 20 de diciembre del 2020 y ya lleva vacunados a más de 5,75 millones de personas con la primera dosis, lo que representa el 61,6% y más de 5,28 millones fueron inoculados con la segunda dosis.

Tampoco podemos olvidar que la tasa de efectividad fue del 94,3% en el período comprendido entre el 2 de mayo y el 5 de junio y del 64% en el comprendido entre el 6 de junio y el 3 de julio, antes de llegar a un 39% actual.

Esta baja efectividad que están mostrando las vacunas da pie para que los gobiernos sigan imponiendo medidas restrictivas y el uso de mascarillas a pesar de la gran campaña de vacunación que se está llevando a cabo en todo el mundo.

Hay mucha gente que todavía no se vacunó y que no tiene previsto hacerlo en el corto plazo, no podemos omitir que la vacuna es experimental y que está trayendo muchas reacciones adversas y muertes entre los vacunados.

En Estados Unidos, según datos oficiales, en las últimas semanas las muertes de personas vacunadas contra el virus superan las causadas por el virus, entre quienes no han recibido ese medicamento experimental.

La semana pasada las muertes por las vacunas fueron 2.092, mientras que los decesos causados por el virus fueron 1.918, es decir 174 menos.

La misma tendencia se presenta en el Reino Unido, donde la mayoría de las muertes por COVID-19 en Inglaterra se producen actualmente entre los vacunados. Por otro lado, una investigación señala que los datos reportados voluntariamente al VAERS (Sistema de Informe de Eventos Adversos a las Vacunas de Estados Unidos) suelen ser tan solo un 1% de los casos reales.

Por otra parte, según los datos de seguimiento de la nueva oleada de infecciones en Israel, que comenzó este mes de mayo, los que se recuperaron del coronavirus eran casi 6,72 veces más inmunes a la infección que los que se inyectaron la vacuna.

En los últimos dos meses, la base de datos del país registró 7.700 nuevas infecciones. Aproximadamente un 40% de los casos (más de 3.000 pacientes) fueron eventos de irrupción, mientras que los pacientes que tenían un historial previo con el virus no llegaron a un 1% (72 pacientes) de los casos.

Sebastian Arcusin | BLes