AT&T, el gigante de las telecomunicaciones estadounidense, ha lanzado una campaña de reeducación racial para sus empleados, con el mensaje central de que los blancos «son el problema», recogido en el documento Listen Understand Act, que contempla los principios de la teoría crítica de la raza de «interseccionalidad», «racismo sistémico», «privilegio blanco» y «fragilidad blanca».

El material de estudio recoge que «el racismo es un rasgo exclusivamente blanco» y el lema: «Gente blanca, sois el problema». El programa ha sido impuesto por el director general, John Stankey, quien recuerda a los empleados blancos que son racistas, que confiesen su «privilegio blanco» y que reconozcan el «racismo sistémico».

Además, deben comprometerse con los contenidos del documento o de lo contrario serán penalizados en sus evaluaciones de rendimiento: «Como individuos, podemos marcar la diferencia haciendo nuestra parte para avanzar en la equidad racial y la justicia para todos», escribió Stankey a sus 230.000 empleados en abril. Y agregó: «También te animamos a participar activamente en nuestra experiencia de aprendizaje Equality First, una nueva iniciativa para aumentar la concienciación y la acción en torno a nuestro valor de defender la igualdad».

Los empleados son presionados para firmar un compromiso de lealtad para «seguir impulsando el cambio». También para comprometerse a tener «intenciones» como «leer más sobre el racismo sistémico» y «desafiar el lenguaje odioso de los demás». «Si no lo haces, eres un racista», dijo un alto directivo, según el Daily Mail.

Como puede leerse en un portal interno de la compañía, «el racismo estadounidense es un rasgo exclusivamente blanco», y «los negros no pueden ser racistas».

Un curso de tres semanas

En la práctica, el programa incluye un adoctrinamiento intensivo de 21 días en el que se promueven causas de izquierdas como las «reparaciones», la «desfinanciación de la policía» y el «activismo trans». También se imparten instrucciones para «seguir, citar, reenviar y retuitear» organizaciones como el Instituto de Formación Transgénero y el Centro Nacional para la Igualdad Transgénero.

José Hermosa | BLes