Verdades antiguas

Verdades sin fecha de caducidad, ideas que eran ciertas hace siglos y lo siguen siendo hoy

|

El Haleakaloha de este mes es muy antiguo y, en consecuencia, muy actual. Los cinco textos que más me han gustado hablan de verdades sin fecha de caducidad, de ideas que eran ciertas hace siglos y lo siguen siendo hoy en día.

Javier Crevillén saca punta en El Debate a un artículo publicado en The Atlantic. La tesis: que el significado que los antiguos daban a sus emociones era radicalmente distinto que el que le damos hoy. Que no amaban, temían o reían como nosotros. Crevillén no está de acuerdo, y lo explica bien. «La actitud más conservadora y piadosa que podemos esgrimir es pensar que la vida de nuestros antepasados tenía sentido, que sus motivos eran inteligibles, que muchas de las costumbres que repetían eran respuestas a problemas que hemos olvidado, problemas que ni siquiera percibimos que han vuelto y nos oprimen».

Saquen su mejor vajilla. Cuca Casado se fija en «escenas que, sin saberlo, se convierten en columnas maestras de la vida». Escenas domésticas de mesa y mantel. «La mesa —nos dice—, no es un mueble; es un refugio, un fuego, una forma de estar. Una verdad antigua que hemos dejado caer sin medir su coste, aunque el precio se paga en lo más profundo de nuestras vidas, en la erosión silenciosa de la memoria comunitaria». Su artículo está en Ideas de La Gaceta.

También en Ideas, Nieves B. Jiménez entrevista a Pablo Alzola, autor del ensayo La aventura de la belleza. Filósofos, escenas e ideas estéticas. La charla, una gozada, nos conduce por distintos conceptos de lo bello, de Platón a Roger Scruton, pasando por San Agustín, Burke o Walter Benjamin. Saco el subrayador para su respuesta a la pregunta sobre el papel de la belleza en los planes de estudio. Para el autor, la universidad es «el lugar de la conversación culta, de la lectura atenta, de los seminarios sobre textos que consideramos relevantes para nuestras vidas, de las amistades genuinas y el trato desinteresado entre profesores y alumnos». Lo firmamos, ¿no?

Hablando de cosas viejas, Rafael Cabiedes ha estado en Egipto, se ha llevado el bloc y nos cuenta sus impresiones en LA IBERIA. «Alejandro, Augusto y Napoleón quedaron sobrecogidos ante estas moles de piedra, turistas de uniforme que, aún envueltos en púrpura fueron uno de tantos. No fueron los primeros ni serán los últimos. Porque Egipto no pertenece al pasado: pertenece a ese espacio suspendido donde el hombre, diminuto y arrogante, se atreve a mirar al cielo y a llamarlo suyo».

Cerramos en Nuestro Tiempo con Daniel Capó, experto en el arte de usar la anécdota para entender el fondo. En su texto nos lleva al invierno en Nueva Jersey en que conoció al poeta Robert Creeley. «El escribía contra el tiempo y, a la vez, a favor del tiempo. Escribía porque era lo que mejor sabía hacer con su finitud. Ese era su empeño, su oficio y su esperanza. Escribía, en fin, para recordarnos que vale la pena luchar por ser mejores».

Como las ideas de las que hablan, estos cinco artículos no se marchitarán al ritmo de la actualidad inmediata, condición imprescindible, ya saben, para colarse en la selección de Haleakaloha. Nos leemos a finales de marzo con una nueva selección de la prensa digital.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.